Los objetos
Translúcidos
Los objetos y los materiales
translúcidos se caracterizan por dejar pasar la luz a
través de ellos pero modificando la dirección de la luz
que incide sobre ellos, de modo que un observador no puede
distinguirlos, o lo hace muy dificultosamente, si trata de ver a
través de los mismos.
Una persona que nada bajo el mar puede ver si el agua es transparente.
Si, en cambio, el agua tiene partículas en suspensión,
como la del Rio de la Plata, no podrá ver a través de la
misma, pues el agua, si bien deja pasar la luz, no es transparente,
sino translúcida, impidiendo distinguir cosas mas allá
de unos pocos centímetros.
En la figura de la izquierda pueden verse tres vasos de leche con
iluminación desde arriba y puede observarse que los mismos
parecen fuentes luminosas. Ello es porque las partículas emiten
luz en todas direcciones. En otras palabras; difunden la
luz.
La clave para entender este fenómeno es comprender la
naturaleza de la
distribución espacial
de la luz. En otras palabras: como se
distribuye la luz en el espacio.
Cuando la luz, o mejor dicho un haz de luz (o una partícula
de luz: un fotón) choca o incide contra un objeto, se producen
uno de los siguientes tres fenómenos: Se
refleja
, es
absorvida
o se
refracta
. Cuando se absorve se transforma en otra
forma de energía (calor, etc.). Si se refleja, lo hace siguiendo
las leyes de la óptica geométrica, esto es: con el mismo
ángulo que el de incidencia. Si se refracta, lo hace siguiendo
la ley de Snell.
Finalmente, para que un objeto pueda interactuar con la luz, el
mismo debe tener distinto
índice de refracción
que aquel del medio donde la luz se propaga.
El índice de refracción de un material es solo un
coeficiente que indica la inversa de la velocidad de la luz en ese
medio comparada con la de la luz en el vacio. Cuando mas alto es el
índice tanto mas baja es la velocidad de la luz en ese medio.
Por ejempo, el agua tiene un índice de refracción
aproximado de 1,33, lo que significa que si la velocidad de la luz
en el vacio es de 300.000 Km por segundo, la velocidad de la luz en el
agua será del orden de los 225.000 Km/seg y si el de un vidrio
común es de 1,5 la velocidad de la luz en ese medio será
de 200.000 Km/seg.