La Visión de los COLORES



La visión de los colores de los seres humanos es compleja. No puede atribuirse a un proceso evolutivo, como algunos estudiosos propusieron, ya que la visión del color se encuentra en seres vivientes muy diversos en toda la escala evolutiva: insectos, peces, aves, reptiles y mamíferos.



Entre los mamíferos, los únicos que pueden ver los colores como los seres humanos son los monos mas cercanos a la especie humana (chimpancés y macacos) otros tiene una visión del color disminuida o simplemente inexistente, como en el caso de los bovinos, los que son incapaces de distinguir un paño rojo de uno azul o verde, mal que le pese a los que gustan de las artes taurinas. Los perros no ven el color, los gatos ven algunos colores.



Todo depende si en la retina del animal o insecto, hay, o no, conos. Si no los hay, entonces no puede ver el color. Por otra parte la visión del color humana, no es necesariamente la única posible. Las abejas y las avispas también tienen visión del color tricromática, pero en vez de tener los tres mecanismos rojo, verde y azul, tienen uno verde, otro azul y el restante ultravioleta. O sea, ven la radiación ultravioleta, invisible para nosotros y son ciegos (o no ven) al rojo. En el otro extremo, una víbora tiene ojos sensibles al infrarrojo, detectando así la radiación infrarroja proveniente de sus presas, por ello, en algunos casos, sus hábitos alimenticios son nocturnos.



La visión humana de los colores puede ser
normal o anómala . La normal corresponde al promedio de los observadores y ese promedio está especificado por la CIE -Commission Internationale de l'Eclairage- como Observador Patrón CIE para 2° (1931) o 10° (1963) de campo visual



Visión anómala

La visión de los colores puede ser anómala. Puede haber tricromatismo anómalo (cuando uno de los mecanismos es defectuoso), dicromatismo (cuando carece de uno de ellos) o monocromatismo


Los números de las figuras de arriba pueden ser confundidos por algunos anómalos y observadores normales normalmente no distinguen el número de la figura central.
Existen diversos test para verificar que los observadores no sean anómalos a la percepción de los colores. El más común es el de Ishihara, pero el de Fransworth-Munsell es más cuantitativo y permite clasificar mejor la clase de anomalías que sufren los observadores. El método más preciso es el empleo de un anomaloscopio.



Tricromatismo anómalo

Existen tres tipos de tricromatismo anómalo a saber:



Dicromatismo

Existen cuatro tipos de dicromatismo a saber:


Monocromatismo

Existen dos tipos: